¿Es 2022 un buen año para pedir una hipoteca?

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¿Es 2022 un buen año para pedir una hipoteca?

Una de las principales preguntas en el mercado de las hipotecas es si con el clima actual de inflación es interesante pedir un crédito hipotecario en este mismo instante. En 2021 parecía existir un consenso sobre este mercado, ¿pero ahora sigue igual?

El contexto del pasado ejercicio fue bastante rotundo. Esa es la realidad. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística y del Banco de España, la concesión de estos productos se disparó y sus intereses bajaron hasta mínimos históricos. En total, la banca concedió 53.603 millones de euros en nuevos préstamos hipotecarios entre enero y noviembre de 2021.

Tal y como se observa en el Instituto Nacional de Estadística (INE), el grifo del crédito hipotecario se mantuvo muy abierto en 2021. Entre los meses de enero y de octubre se formalizaron más de 350.000 hipotecas, un 23% más que en el mismo período de 2020 y un 15% más que en el de 2019. Se trata de la mayor cifra desde 2011.

En este sentido, todo apunta a que en 2022 se concederán más hipotecas que el año pasado. ¿Las razones son tres? un aumento de la demanda de vivienda en propiedad, los bajos tipos y la rentabilidad que asocia la banca a estos productos. Eso sí, parece que la subida no será tan pronunciada como en 2021, cuando la contratación se disparó por la materialización de operaciones que no pudieron cerrarse durante 2020.

Desde RN Tu solución hipotecaria apuntamos a que el incremento de hipotecas va a rondar el 15%, siempre que la situación sanitaria no empeore, además se contratarán más préstamos a tipo fijo que variables porque son los que más están promocionando en la actualidad los bancos. No obstante, las variables tendrán más solicitudes en el último trimestre del año por una previsible subida generalizada de los tipos fijos.

Respecto a los requisitos para acceder a una hipoteca parece que se van a mantener los de 2021. La banca seguirá exigiendo que el cliente cuente con ahorros suficientes para pagar la entrada del 20%, más otro 10% del precio de la vivienda en concepto de gastos vinculados. También, se necesitará demostrar estabilidad y antigüedad laboral. En cuanto al estudio del perfil financiero, las entidades mantendrán la exigencia de no dedicar más del 35% del salario neto al pago de las cuotas.

Las personas que carezcan de ahorros no se quedarán, necesariamente, sin hipoteca. Puede seguir habiendo entidades que ofrecen una financiación por encima del 80%. Para obtener la aprobación, eso sí, el cliente deberá mantenerse en un nivel de endeudamiento sano.

Lo que parece ser un denominador común es que todos los que contraten una hipoteca en 2022 pagarán un poco más que en 2021. Se prevé que los bancos aumenten sus intereses a lo largo de este año. De hecho, las entidades ya han empezado a subir sus tipos. Hay que tener en cuenta que en 2021 se concedieron los préstamos hipotecarios más baratos de la historia de nuestro país, según el Banco de España.

En cuanto a las hipotecas variables, está previsto que aumenten su precio por una ligera subida del euríbor, que es el principal indicador que se usa para calcular el interés de estos productos. Las previsiones apuntan hacia un incremento de este índice a lo largo de 2022 mientras se siga avanzando en la recuperación económica pospandémica.

Por el contrario, parece que, en ningún caso, cabría esperar que se sitúe en terreno positivo, más si tenemos en cuenta que el Banco Central Europeo descarta, por el momento, cambios drásticos en sus tipos de interés.

Aunque los intereses suban, los que contraten una hipoteca en 2022 aún podrán financiarse con tipos muy bajos. Eso puede animar a muchos hipotecados a renegociar sus condiciones para rebajar su cuota, ya sea mediante un pacto con su propio banco o trasladando el préstamo a otra entidad.

 

Artículo escrito por Héctor Chamizo   Twitter: @hectorchamizo

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