¿Por qué es útil para una inmobiliaria profesional contar con los servicios de un intermediario de crédito legal?

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¿Por qué es útil para una inmobiliaria profesional contar con los servicios de un intermediario de crédito legal?

Un intermediario de crédito es aquella persona física o jurídica qué opera con diferentes entidades bancarias y ofrece a su cliente la opción qué mejor se adapte a sus necesidades. Es un concepto que aparece en múltiples sectores y que cada vez destaca más en el entorno hipotecario.

¿Cuáles son las razones por las que a una inmobiliario profesional le puede interesar contar con los servicios de un intermediario de crédito? En primer lugar, El intermediario financiero, debido al volumen que tramita con las entidades, puede conseguir frente a una negociación de un solicitante particular con un banco: porcentajes de financiación (LTV) más altos, condiciones financieras más atractivas para el solicitante, sobre todo tipos de interés más bajos y ahorro de tiempo para el solicitante.

No obstante, es fundamental que el intermediario de crédito sea legal, esté registrado en el Banco de España y cumpla con la ley. Bajo este paraguas se brinda una mayor tranquilidad y se sortearán posibles estafas. Sabiendo que se cumplen con todos los requisitos regulatorios podrá dar garantías a sus clientes de una mayor transparencia.

Según Ricardo Gulias, director de RN Tu solución hipotecaria: “El intermediario de crédito hace que se pueda agilizar la respuesta en la aprobación de la entidad bancaria si el que solicita la hipoteca tiene el perfil adecuado, por lo que el hecho de tener todos los procesos legales en orden favorece en todas las relaciones”.

Asimismo, un intermediario de crédito puede hacer que los clientes de una inmobiliaria profesional puedan firmar los préstamos hipotecarios en menos tiempo. Si se contratan los servicios de un bróker hipotecario, ayudará a reducir los tiempos en la negociación con el banco. Los brókers suelen velar por el cumplimiento de los plazos y programan la fecha de la firma con antelación para evitar que se produzca cualquier tipo de retraso.

Este profesional hace que los usuarios de las inmobiliarias se sientan acompañados durante todo el proceso. Contar con una entidad legal y abierta favorece la aceptación por parte de todos los clientes. Y es que muchas veces pueden aparecer imprevistos burocráticos complicados de resolver, que un intermediario de crédito sabe resolver.

En estas situaciones, contar con el acompañamiento de un profesional podría ser una gran ventaja. Además, los brókeres tratarán de resolver todo tipo de dudas y de asesorarnos en cualquier instante.

A ello hay que sumarle a que estos profesionales suelen conseguir las mejores condiciones. Tienen una capacidad de negociación superior a la de cualquier persona, por lo que pueden conseguir un tipo de interés que nos resultaría difícil de firmar por nuestra cuenta. Es un valor añadido que genera para la empresa inmobiliaria.

También, pueden ayudar a que los clientes de inmobiliarias puedan obtener financiación si se da un caso algo particular. Por ejemplo, si se necesita una hipoteca autopromotor para construir una casa, si se va a vender un inmueble para adquirir otro.

En última instancia, hay que tener en cuenta que toda esta agilidad y prestaciones tan amplias tienen un coste muy bajo. Eso sí, es fundamental que la compañía sea legal y esté registrada para asegurarse de que cumplen correctamente con todos la legalidad vigente.

 

Artículo escrito por Héctor Chamizo   Twitter: @hectorchamizo

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