¿Cómo ahorrar para la hipoteca?

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¿Cómo ahorrar para la hipoteca?

Comprar una casa es un paso muy importante en la vida financiera de cualquier individuo. Se trata de un esfuerzo económico importante. En este sentido, pedir un préstamo hipotecario es lo más común para hipoteca es la forma más común para la adquisición de una vivienda. Sin embargo, lo habitual es que los bancos concedan el 80% del valor del inmueble, por lo que lo que ahorrar para la hipoteca es una parte fundamental a la hora de hacer la solicitud. De cuánto más dinero se disponga más opciones de acceder al crédito se tendrán.

Lograr ahorrar el 20% del precio de la vivienda es una tarea que puede generar algunos quebraderos de cabeza. Responde a hábitos de ahorro con los que alcanzar la meta de la adquisición de la casa y nunca es demasiado pronto para pensar en dicho objetivo. De igual modo, hay que tener en consideración que, además del precio de la vivienda hay que contar con capital para hacer frente a los gastos de la compraventa: notaría, gestoría, impuestos y registro. También, los de la formalización de la hipoteca, como la tasación y las copias de las escrituras.

Aquí es donde entra en juego el conocer cómo se puede ahorrar dinero para conseguir tener ese dinero disponible y poder acometer la operación. Lo primero de todo es tener una meta: “fijar un horizonte temporal en el que se verá conseguida”, según explica Ricardo Gulias, director de RN Tu solución hipotecaria.

En relación con este aspecto, influye bastante el importe del inmueble, así como las circunstancias económicas del comprador en cuestión. De ella dependerá que el tiempo para el ahorro sea menor o mayor. Dicho de otro modo, que su duración pueda ser de unos meses o unos años.

Por otra parte, Gulias argumenta otro factor determinante: “tener claros los gastos fijos y limitar los superfluos, lo cual supone un paso fundamental”. A este respecto es conveniente hacer una revisión de los gastos fijos y estudiar si hay opción de reducirlos. Un ejemplo sería cambiar el operador de telefonía, de luz, o de gas. Eso sí, especialmente tener un control y limitación sobre los gastos prescindibles, aquellos que no se necesitan acometer diariamente. Es recomendable extender la práctica del ahorro a todos los ámbitos, desde el ocio hasta en casa.

Siguiendo este hilo, ayudará establecer un presupuesto y ser fieles a él la máximo. Se puede establecer un presupuesto semanal, quincenal, mensual o trimestral, el que mejor se ajuste a cada economía familiar en particular. Aun así, es fundamental no salirse de él en la medida de lo posible para tener los gastos controlados e identificar en qué partidas se puede cosechar un mayor ahorro.

Una técnica óptima es destinar lo que se va ahorrando en una cuenta corriente de ahorro de la cual no se tenga tarjeta para sacar dinero. De este modo se evita el acceso cómodo y fácil al capital que hay en dicho producto bancario. Asimismo, se puede utilizar como un fondo de emergencia en caso de necesitar liquidez al momento en aras de no recurrir a financiación bancaria.

Por otra parte, hay que tener en consideración lo recomendable es no destinar más del 30% de los ingresos familiares al pago de la cuota mensual de la hipoteca, puesto que de superarlo la economía familiar podría entrar en serio riesgo. Esta tasa de esfuerzo es un buen punto de partida para plantear el dinero que se solicitará para formalizar la hipoteca.

Artículo escrito por Héctor Chamizo   Twitter: @hectorchamizo

Centro de Estudios de www.tusolucionhipotecaria.com