¿Cómo afecta una hipoteca al matrimonio y qué ocurre cuando hay divorcio?

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¿Cómo afecta una hipoteca al matrimonio y qué ocurre cuando hay divorcio?

Cuando se contrae matrimonio con una pareja puede surgir la duda sobre cómo afecta a la firma de una hipoteca. Principalmente, cabe resaltar que tener un cónyuge es sinónimo de seguridad para las entidades financieras. Es algo bastante común, ya que existen dos fuentes de ingresos y a la hora de ofrecer financiación el abanico de ofertas se puede ampliar.

Los bancos estarán más predispuestos a conceder una hipoteca si saben que cuentas con dos fuentes de ingresos distintas, ya que la estabilidad económica de una pareja suele ser mucho mayor que la de una sola persona. No obstante, una de las dudas más habituales es la siguiente: ¿qué ocurre si se produce un proceso de divorcio? ¿Puede provocar la incapacidad de abonar el crédito hipotecario de manera autónoma, especialmente si la cantidad que queda aún por pagar es bastante grande?

Efectivamente, en estas preguntas es en las que se pueden iniciar los inconvenientes a los que hay que hacerles frente y dónde existen más interrogantes que resolver. ¿Qué puedes hacer para “desunirte” de esta hipoteca con tu ex? ¿Cuál es la mejor opción que tienes para hacerle frente? Desde el blog de RN Tu solución hipotecaria te lo explicamos.

El régimen en el que se configuró la hipoteca importa en todo este proceso. Si te estás preguntando hasta qué punto tiene alguna implicación tu régimen matrimonial en la concesión de la hipoteca, no te preocupes: no influye en nada.

Tanto si tienes bienes gananciales como separación de bienes, las entidades bancarias estarán predispuestas a hacerte un préstamo de hipoteca. Lo único importante aquí es disponer de los suficientes ingresos mensuales para que los bancos vean económicamente viable la operación.

En el caso de haber contraído matrimonio en bienes gananciales, significa que los bienes o ganancias de alguno de los miembros de la pareja -en el caso que nos ocupa, el inmueble- son automáticamente de los dos a la vez.

No obstante, en el caso de la separación de bienes, cada miembro tiene su patrimonio diferenciado del otro miembro de la pareja. Cada uno es responsable de las propias obligaciones y es titular de los bienes que haya adquirido, independientemente del otro.

¿Y qué hacer con la casa en caso de divorcio? Cuando llega un divorcio, aflora el dilema de la repartición de bienes, entre los cuales se encuentra la vivienda. Te puede surgir la duda de si es mejor vender la casa o que se la quede uno de los dos. Sea como sea, te explicamos el caso más común: la extinción de condominio, regulada por los artículos 400 y 406 del Código Civil.

Así, cuando uno de los miembros de la pareja se queda con la totalidad de la vivienda, hablamos de extinción de condominio. Suele ser la opción más común en caso de divorcio o separación, ya que implica unos costes fiscales mucho menores que acudir al notario y firmar una escritura de compraventa. El miembro de la pareja que ceda al otro su parte del piso suele recibir a cambio una compensación económica por el valor del bien inmueble correspondiente.

Los bancos en general lo ven como un problema. Cuando erais pareja, comprasteis la casa a través de un préstamo hipotecario. Y ahora, aunque hayas pactado con tu ex que uno de los dos adquirirá el 100% de la vivienda, la entidad no tiene la obligación de quitar al otro miembro como deudor.

Frente a este supuesto, la única opción que queda es conseguir que tu entidad bancaria apruebe un nuevo préstamo hipotecario en el que solo figure como propietario el miembro de la pareja que haya comprado al otro la totalidad del inmueble.

 

Artículo escrito por Héctor Chamizo   Twitter: @hectorchamizo

Centro de Estudios de www.tusolucionhipotecaria.com