¿Cambiar de hipoteca fija a hipoteca variable?

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¿Cambiar de hipoteca fija a hipoteca variable?

Los tipos de interés en la Unión Europea están muy cerca de despegar con las últimas noticias de que el Banco Central Europeo tiene intención de tensionar su política monetaria a partir del mes de julio. La duda está en si ese primer incremento será de un 0,25% o un 0,50% aunque, en cualquier caso, terminará afectando a las tasas hipotecarias.

Las hipotecas a tipo variable están correlacionadas con el Euríbor más un diferencial, por lo que una subida de los tipos de interés en Europa afectaría al índice de referencia con el que se miden los créditos hipotecarios. Una subida de los intereses haría que despegase el Euríbor que, recordemos, recientemente entró en terreno positivo por primera vez desde el pasado mes de enero del 2016.

En definitiva, que el principal indicador con el que se calcula el interés de las hipotecas variables haya pasado de valores negativos a positivos en apenas unos meses supone que las personas que tienen una pagarán más en cuanto les toque la revisión de su hipoteca, que puede ser semestral o anual.

Con este telón de fondo: ¿es aconsejable cambiar la hipoteca de tipo variable a tipo fijo, ya que la ley hipotecaria lo permite? La realidad es que hay que tener en cuenta varios factores y se ha de ver la oferta que manejan las entidades financieras.

Según Ricardo Gulias, director de RN Tu solución hipotecaria, como punto de partida es cierto que esa tipología de hipoteca ahora será más cara: “Las cuotas de las hipotecas variables van a subir, pero hay que tener en cuenta que los tipos fijos también se están encareciendo y las ofertas están perdiendo cada vez más atractivo”. Un encarecimiento que puede rondar de media entre los 300 y 400 euros anuales en intereses.

“Si la entidad permite cambiar una hipoteca a tipo fijo al 1,5% o menos desde el tipo variable, entonces el cliente sí que se lo tiene que pensar, en el caso de que le queden muchos años de amortización del crédito”, añade Gulias al respecto teniendo en cuenta el panorama actual al completo.

Una recomendación habitual en este sentido es hablar con la entidad bancaria y proponer una novación o bien buscar otra entidad para formular el cambio, bien por subrogación o por cancelación y conformación de una nueva hipoteca. Lo más posible es que el usuario tenga que pagar más por sus cuotas fijas con respecto al tipo variable, pero la clave, en estos casos, es protegerse de una subida más acelerada de los tipos de interés por parte del BCE.

Los bancos llevan tiempo protegiéndose y anticipando sus ofertas como una mera estrategia de marketing: puesto que conocen los márgenes de beneficios más elevados como consecuencia de las políticas monetarias más restrictivas, buscan la fórmula de desalentar al cliente para que contrate un préstamo hipotecario a tipo fijo. Sobre todo, si la propuesta es a un tipo de interés al 1,5% o inferior.

En cualquier caso, nunca hay que dejarse llevar por la nueva psicología del mercado hipotecario. Si se desea cambiar la hipoteca, hay que hacer cálculos, investigar opciones, comparar ofertas y formalizar la operación cuanto antes. También, es muy interesante consultar a un intermediario de crédito. “El bróker hipotecario es un profesional que asesorará al cliente en cada momento y será capaz de aconsejar lo que mejor se amolde a sus intereses, que también puede pasar en quedarse como está”, termina Gulias.

 

Artículo escrito por Héctor Chamizo   Twitter: @hectorchamizo

Centro de Estudios de www.tusolucionhipotecaria.com